miércoles, 24 de mayo de 2017

Mi Dios es...

¡Alto! Antes de que continúes leyendo haz una pausa. Si eres uno de esos fanáticos religiosos, es mejor que des vuelta atrás, no te vayas a ofender. Una vez hecha esta aclaración, mis cinco lectores se miran consternados, esperaban poder ser un poco más. No modo, chicos, ahí será para la próxima.

Bueno, pues tengo que admitir que mi Dios es un blandengue. Sí, como lo oyen. Y conste que no lo estoy comparando con Zeus, Júpiter o sus colegas, que son palabras mayores. Berrinchudos, caprichosos y  abusadores sexuales, y sin embargo sus fans los adoraban, literalmente.

No, yo lo comparo con los de las religiones actuales. No es como el Dios que los curas católicos adoran, un Dios vengativo para el que todo es pecado y motivo de condena. No hay cosa que sea placentera que no sea pecado. Tampoco se parece al de los judíos, con sus miles de normas, dispuesto a castigar al que rompa con la más mínima de ellas, sin olvidar las siete plagas con que asoló Egipto porque los egipcios no querían prescindir de su mano de obra barata.  Ni punto de comparación con el de los musulmanes, que incita al odio y al exterminio de los infieles, o sea, los que no creen en Alá (hecha la aclaración varios de mis amigos respiran tranquilos).

No tiene nada que ver con el de los cristianos, y aquí englobo las diversas vertientes, que condena enérgicamente a los homosexuales, como si Él no los hubiera creado. Y qué decir con el de los Testigos de Jehova, que se enoja por el simple hecho de que no lo llamen por su nombre.

No, el mío no hace nada de eso. Se limita a decir “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” y promueve la paz y la hermandad entre los hombres, sin distinguir su credo, su color de piel o sus preferencias sexuales, por ejemplo.


Quizás no sea el más terrible ni el más imponente, pero si todos siguiéramos sus enseñanzas, el mundo sería un mejor lugar para vivir.

jueves, 16 de febrero de 2017

Enrique, el Maquiavélico



Imaginemos la siguiente escena. En su oficina de Los Pinos, EPN platica con su entonces Secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

- Ya no soporto ser la burla de todos, se siente re gacho – dice abatido el hombre del copete.
- Enrique, ya sabes cómo es la prole, como diría tu hija. No les hagas caso.
- No, esos no me preocupan, si ya sé que no aplauden. Además sigo los consejos de mi padrino, y ni los veo ni los oigo.
-¿Ton´s? – preguntó confundido Videgaray.
- Es con los demás presidentes. Ya ves que en la Cumbre ni me pelaban.
- Sí, de verdad se pasó de lanza el morenazo.
-La cuestión es que ya no sé qué hacer-
- Como siempre – contestó Luis con aire distraído.
- ¿Qué? ¿Tú también, idiota, hijo mío? ¡Esa frase es de Julio César…Chavez, supongo.
-Perdón, fue un exabrupto  - y al ver la cara de Peña, añadió- luego te lo explico.
- Como sea. La cuestión es que me urge que haya un presidente más tonto que yo.
-¿Más? – preguntó incrédulo Luis.
- Bueno – respondió Enrique cohibido- si no más, al menos igual ¿cómo ves a Trump?
- ¡Trump! Pero si va abajo por más de 16 puntos.
-¿Y eso qué?
- Es como si en el Super bowl perdiera el equipo que, en el último cuarto, va arriba por 16 puntos ¡Eso bo pasa!
-No sé, de cualquier forma me gustaría invitarlo a que viniera a México – insistió Enrique- ¿Por qué no organizas la visita?
- ¿Yo? Para eso está Claudia, no se vaya a enojar y te renuncia. Además yo no sé nada de relaciones exteriores, aunque puedo aprender.

Seguramente la plática no transcurrió de esa forma, aunque conociendo a Peña, ya no se sabe. La cuestión es que los objetivos se cumplieron, y ya Donald Trump es presidente de Estados Unidos, y contrario a lo que los politólogos opinaban, su discurso no se ha moderado en absoluto y sus “ocurrencias” diarias van de lo grotesco a lo ridículo.

Sin embargo, y tal como le pasa a EPN aquí en México, todos, absolutamente todos sus actos son juzgados con espíritu crítico, como por ejemplo, cuando su hija Ivanka se sentó en el sillón del salón oval ¿de verdad eso fue tan grave? Mónica Lewinsky estuvo abajo, y si no fuera por el perjurio de Clinton al negar los hechos, el caso no hubiera trascendido tanto.


Creo que hay cosas más importantes de las cuales preocuparse y no que una escuincla consentida se siente en una pinche silla. Ahora que quizás esto también sea un plan de Enrique, el maquiavélico. Si cualquier tontería se toma como noticia y causa escándalo, con el tiempo el hartazgo se apoderará de las personas y dejarán de prestar atención a cada nota periodística, pudiendo ahora sí ejecutar actos perversos sin que la anestesiada ciudadanía haga algo al respecto.

jueves, 9 de febrero de 2017

El amor está en el aire

https://www.facebook.com/252495901486460/videos/1174512712618103/


El sábado una amiga subió este video. Para los que les de flojera verlo o en caso de que la liga ya no lleve a ese video se los platico. En pocas palabras se trata de que, en pleno vuelo, el piloto de un avión sale de la cabina, llama a una de las azafatas y le propone matrimonio. Fin.

La historia es sencilla y dudo mucho que esté nominada para los Óscares (los Premios de la Academia, dirían algunos reporteros que suelen ser medio mamertos). El video hubiera pasado de largo en mi vida si no fuera por los comentarios que leí, y los que siguieron a mi propio comentario.

Muchos daban por hecho de que los iban a correr, y otros más estaban de acuerdo en la acción pero reprobaban el  que lo hubieran subido a las redes sociales. Mi comentario fue que no entendía la razón por la que los iban a correr, después de todo el acto, que duró dos minutos, en ningún momento ponía en riesgo a los pasajeros. Porque, digo, si el piloto hiciera este show mientras el avión se está desplomando o los motores se incendian voy de acuerdo. Tampoco estaban pasando por una turbulencia ni había terroristas islámicos pretendiendo secuestrar el avión.(Es Volaris. Dudo que ningún terrorista en su enfermo juicio, se suba a un avión de Volaris, y menos para secuestrarlo).

La respuesta a mi comentario, por parte de un estimado amigo mío, fue la que provocó que surgiera esta entrada (si no les gusta, échenle la culpa a él). Después de dimes y diretes, el resumen de su respuesta fue: Están rompiendo las reglas corporativas.

¡Háganme el C. Favor! Quizás el hecho de que yo no trabaje...en una empresa, aclaro, sea lo que me impide entender el protocolo corporativista, pero, la verdad, escapa de mi entendimiento cómo un evento de esta naturaleza puede ofender a los directivos de una empresa. Fueron dos minutos, el avión no está en peligro, y por si fuera poco hay otros dos tipos (o tipas, que ya empiezan las mujeres a ganar terreno) que saben controlar la aeronave, sin contar con el famoso "piloto automático". Además el piloto no se bajó del avión ni se fue al área de carga. De hecho llamó a su galana para él no despegarse de la puerta de cabina, o sea que, si hubiera una emergencia, en 15 segundos, a lo mucho, estaría en su puesto de trabajo. Incluso yo sugerí que la empresa podría usar el video para su publicidad de febrero.

Circula también por la red un video en el que nos explican por qué en Alemania no había Wal-mart, y en uno de sus puntos decía que las políticas de esa cadena prohibían el romance entre compañeros. Y las autoridades alemanas decían "¿Quiénes somos nosotros para interponernos en el amor entre dos personas?" Lo mismo le pregunto, no sólo a las aerolíneas sino a todos aquellos que estaban de acuerdo en que despidieran a los tortolitos.

La cuestión es que, más allá de diferencia de opiniones, me alarma el grado de rigidez de muchas empresas y otras tantas personas. ¿Podemos ser tan severos con conductas que, si bien están fuera del protocolo, tampoco es que se den a diario? ¿Por qué el espíritu de Torquemada nos posee si vemos un video en el que un policía, de una clínica del IMSS está bailando? ¿Será que la amargura de ser políticamente correctos se ha apoderado de nuestro corazón? Insisto, ser políticamente correctos es muy peligroso. La gente se llega a hartar de vivir así, y luego votan por el primer payaso que dice lo que muchos piensan, pero que por el terror de ser señalados, prefieren callar.

viernes, 3 de febrero de 2017

El Hombre del Mañana

Con frecuencia bromeamos que el mexicano es el Hombre del Mañana, porque todo lo deja para después. Creo que todos, al menos en algún momento de nuestra vida, lo hemos hechos. Lo curioso es que lo decimos como una característica de los mexicanos, vaya, siendo extensos de los latinoamericanos, y señalamos que ahí radica el problema de que nuestros países no sean de primer mundo. ¿Pues qué creen? Que las universidades del Reino Unido están muy preocupadas por este fenómeno que afecta a gran parte de sus estudiantes, e incluso de sus maestros. Y bueno, así como que Reino Unido sea del tercer mundo, pues como que no, al menos hasta ahora que no se han dejado ver los efectos catastróficos que auguraban después del Brexit.

Pero bueno ¿qué me dicen del macho mexicano? De ese que trata a la mujer como ser inferior y que pretende que lo atiendan a cuerpo de rey. Podemos decir que se da el quién vive con el macho gringo, que sin ser peor, tampoco canta mal las rancheras. Y es que, la verdad, como lo vimos en las recientes elecciones de Estados Unidos, podemos ver que no todo es Nueva York. Y si lo comparamos con el macho japonés, nuestros aguerridos machos son unos dandys a su lado.

Lo que pretendo señalar es la absurda costumbre de andar denigrando a nuestros compatriotas. Sólo vemos lo malo, y lo peor, lo señalamos como si fuera exclusivo de los mexicanos, y nos olvidamos de tantas cualidades que tenemos. Y no se trata de querer lavarnos el cerebro, como en épocas de Echeverría, que en las escuelas nos enseñaban que sólo México tenía lagos, bosques y tantos recursos naturales, que aunque es cierto que tenemos una gran diversidad, tampoco hay que exagerar con que México es el Jardín del Edén.

Dejémonos de señalar a los demás y bajemos de nuestra nube de soberbia al pensar que sólo yo, y un pequeño grupo nos damos cuenta de la realidad que acontece en el país. Dejemos atrás el “Despierta México”, frase más bien mamerta que demuestra un gran complejo de inferioridad, y enfoquémonos a mejorar el medio que nos rodea. Si nosotros cambiamos, los demás van a cambiar, y poco a poco se irá ampliando el círculo, pero sin ser un posser de la lucha social.


Dejémosle a Trump los descalificativos en contra de México y hagamos la parte que nos corresponde para que este país sea tan grande como debería ser.

martes, 31 de enero de 2017

¿Y tú no vas a poner la bandera en tu foto de perfil?


Es lo que me preguntan al ver que, a pesar de que me la mandaron, sigo con mi foto de siempre. La verdad, dudo mucho hacerlo.

En primer lugar, no me gustan los cambios. Nunca he puesto la bandera de Francia, ni ninguna otra en mi foto de perfil, y no por falta de empatía con esas tragedias, pero creo que esa acción no hace ninguna diferencia, que es activismo de Facebook. Además es desagradable ya no poder reconocer quién escribió qué porque todos traen la misma foto, así que, si me albureo a mis amigas sepan que es porque las confundí con un amigo; y si le mando besos a uno de ellos, no es que ahora batee de zurda, sino porque creí que era una amiga.  Lo que me lleva al siguiente punto.  No me gusta parecerme a los demás. Y sí, ya sé que caigo en la ironía que señala Lipoveski, que hay, habemos, algunos que no quieren que los encasillen dentro de ningún grupo, cayendo, irónicamente, en el grupo de los que no quieren pertenecer a ningún grupo.

Además dudo mucho que Trump esté en la sala oval, la sala oral de Clinton, diciendo algo así como “demonios, ya todos los mexicanos cambiaron la foto de su perfil por una bandera, creo que me pasé de lanza y esto va en serio. Es hora de pedir disculpas y rectificar”.

Por otro lado, creo que sería hipócrita de mi parte el hacerlo. En los próximos días necesito comprar unos programas que enriquecen el trabajo de un CM…y adivinen qué: son gringos. ¿Dejar FB o Twitter? Imposible, de eso vivo, y mi trabajo me obliga a comprarles publicidad, así que no sería muy congruente de mi parte poner la banderita.


Sigo sin estar muy convencido de la campaña de no comprarle a las franquicias, que si bien son de origen extranjero, el capital, los trabajos y los insumos son nacionales. Quizás a la campaña que me podría sumar es a la de no consumir refresco durante 30 días. De hecho ya casi no lo consumo, y no por patriotismo, ni siquiera por salud, sino por vanidad; el refresco me estaba subiendo de peso. Supongo que estos boicots lo que buscan es que, al ver sus ganancias disminuidas, los dueños del capital exijan un cambio en su gobierno, ya sea que Trump modere sus berrinches o bien que deje de ser presidente, utilizando el medio que sea necesario ¿estaremos en las puertas de otro magnicidio?

jueves, 19 de enero de 2017

La Tragedia de los Niños


 Generalmente asociamos a la niñez con una etapa de felicidad, en las cuales las preocupaciones son pocas y de fácil resolución. Sin embargo, aunque en la mayoría de los casos así es,  hay tragedias que van más allá de lo cotidiano, dos de ellas en específico, de acontecimiento reciente.

BALACERA EN MONTERREY

Un joven, que no niño,  lleva una pistola y le dispara a tres compañeros y a una maestra antes de suicidarse. No, lamentablemente ese hecho no fue uno más de los que, con frecuencia, suceden en Estados Unidos. Esto pasó en una escuela privada de Monterrey. De inmediato el video comienza a circular en la red. La procuraduría estatal ya está investigando quién puso en circulación dicho video, y estoy de acuerdo en que tendrá que pagar las consecuencias de su acción.

Por otro lado tenemos al agresor. No se sabe mucho, mas que estaba en tratamiento por depresión. ¿Bullying, se sentía ignorado en su casa, sufrió violencia en su hogar? Aún no lo sabemos, aunque estaría bien que lo sepamos, para tratar de evitar que en el futuro se produzca otra situación parecida. Lo cierto es que el chavito tenía problemas, y muy serios que no sólo atañen a su familia o al colegio, sino a toda la sociedad. Es tiempo de que volvamos a los valores, a la educación de antaño, al respeto de los maestros y de nuestros mayores. No digo que apruebe el uso del cinturón o la chancla voladora, pero sí la de poder corregir, que no castigar, a nuestros hijos.

Aquí les dejo un video respecto a saber ver las señales.



LOS NIÑOS CON CANCER EN VERACRUZ

Bueno, si algo queda de esperanza de esta nota es que aún se está investigando, pero de resultar cierta ¿a qué mente enferma, vil y ruin, se le puede ocurrir esta canallada? De verdad que hay que ser bajo y despreciable para dar agua destilada en lugar de quimioterapia a una persona, cuanto más a un niño. Sabemos que JaviDu es nuestro villano favorito, pero ¿de verdad él tendrá algo que ver con esto? Digo, al menos directamente. Cuánto más se pudo haber robado alguien que ya saqueó a su gente con 35 mil millones de pesos.  La verdad, aunque si bien es cierto que fue bajo su mandato, no creo, me cuesta creerlo, que él haya intervenido directamente. Por supuesto que sí lo hizo indirectamente, ya sea por su ejemplo o porque puso en el puesto a alguno de sus avorazados  amigos.  La cuestión es que esperemos que no sea un golpe mediático más y se investigue a fondo, y que derive en un severo castigo para 

¿Comprar o no comprar sólo productos nacionales?


Hace unos días surgió la propuesta de que sólo realicemos nuestras compras a empresas mexicanas, a fin de fortalecer el mercado interno. De inmediato salió la opinión en contra de esta propuesta. Lamentablemente creo que ambas posturas tienen razón.

Estoy completamente de acuerdo con fortalecer el consumo interno. Antes de depender de otros países, debemos incentivar el mercado interno, el comercio local. ¿Por qué comprarle al super cuando podemos hacerlo en el mercado o en la tiendita de la esquina? ¿Por qué preferir la marca extranjera cuando la nacional es igual o hasta mejor? Años de educación malinchista nos ha enseñado que lo que viene del exterior es de mejor calidad que lo que aquí se hace. Eso, por no señalar el estatus que nos da consumir marcas extranjeras. En un experimento que hicieron en Oaxaca, pusieron 20 vasos de café con el logo de Starbucks y 20 con el de Café de la Sierra, y le decían a la gente que tomara el que quisiera. Los de Starbucks volaron, mientras que los otros  fueron elegidos muy poco. Ambos envases contenían Café de la Sierra, cosa que, según mi opinión, favoreció a Starbucks, que ni en sueños venden un café de calidad.

Un buen ejemplo de preferir el consumo nacional  es Alemania, que prefieren  comprar en los comercios de su localidad antes que permitir que Walmart acabe con dichos establecimientos, y creo que les ha ido bastante bien.

Por otro lado, los que se oponen a esta medida argumentan que, aunque sean franquicias, el capital de esos negocios es mexicano, que da trabajo a mexicanos y que compran sus insumos a mexicanos. De hecho, la respuesta simplista de su contraparte, es que esos empleos los pueden generar pymes mexicanas, yes Jessie, your big bloomers, como si fuera tan fácil. Si sólo consumiéramos en empresas mexicanas, habría desempleo. Pongamos que sea temporal, y al cabo de unos meses se recuperaran, en pymes mexicanas, dichos empleos…y mientras ¿qué? ¿quién le va a dar de comer a esas personas, a pagar sus gastos, las colegiaturas de sus hijos?

Como mencioné al principio, la cuestión no es tan sencilla, aunque también creo que puede ser la solución. Además, debemos de diversificar, y no poner todos los huevos en una canasta. Debemos abrirnos al mundo, y buscar un buen comercio con otras naciones que no sea  sólo Estados Unidos.


Eso, y confiscarle todos sus bienes a los que han saqueado al país, así sea la enfermera que se roba medicina del IMSS o sea el presidente de la República que saquea los fondos de PEMEX.

lunes, 16 de enero de 2017

La posverdad en las fotografías de Trump y Obama


Las fotos de arriba han dado la vuelta a la red una y otra vez. En una lectura simplista, podemos ver la diferencia entre Trump y Obama, lo cual es inegable, pero también nos muestra cómo dos imágenes, sacadas del contexto,  pueden acoplarse a nuestras ideas y nos da argumentos que justifiquen nuestra posverdad.

Analicemos primero la de Trump. Lo vemos a él cubrirse con el paraguas mientras la esposa va atrás, mojándose. ¡Tómala, misógino!, gritan las feministas. No me cabe duda de que el señor Trump es un misógino, pero no por esta imagen. Podría indicarnos, en todo caso, que es un egoísta, al que sólo le importa taparse él, sin importarle el sexo de la persona que lo acompañe. Bien pudo haber sido uno de sus asesores, y también lo hubiera dejado mojarse. Podríamos intentar abogar por Trump, diciendo que no se había dado cuenta de que su esposa se mojaba, pero ni cómo defenderlo.

Pasemos ahora a la de Obama, quien deja a su esposa bajo el paraguas junto con el asistente que lo sostenía. ¿No hubiera sido mejor que él sostuviera el paraguas  y dejar que el asistente corriera para no mojarse? No sé, quizás pensó que por su altura, Michelle de todas formas se iba a mojar, puede ser. Ahora, si es cierto que esa foto habla bien de Obama, habla muy mal de su equipo de trabajo. ¿Dónde estaban, que no corrieron con otro paraguas para tapar a su jefe? Porque dudo mucho que el presupuesto de la Casa Blanca sea tan austero como para no tener dos paraguas… o quizás sólo fueron unos segundos, y la fotografía captó algo que en realidad no fue tan espectacular.


Y no, de ninguna manera estoy denigrando el gesto cortés de Obama, sólo los invito a que pensemos qué más hay detrás de una foto. Aunado a la sarta de mentiras deliberadas que circulan por la red, tenemos notas, dichos, fotos, que en cierta forma son verdaderos, pero que manipulados, con o sin dolo, nos dan una lectura completamente diferente.  No caigamos en la trampa de la posverdad, y queramos justificar nuestras ideas a como de lugar.

viernes, 6 de enero de 2017

Carta a Enrique

Estimado Enrique:

Sé que odiarás que te llame por tu nombre de pila, pero hace mucho que  la figura presidencial te quedó grande. Tampoco te me alborotes por lo de “estimado”, la verdad es una licencia poética.
Me gustaría que me resolvieras una duda (sí, ya sé que tus padrinos políticos te vendieron la idea de que tú no estás para servir, sino para que te sirvan), pero necesito saberlo. ¿Qué onda con tu equipo de asesores? ¿De verdad te odian tanto que te dan tan malos consejos, o no son tan malos, y tú simplemente los ignoras, y como el niño mimado que de seguro fuiste, haces lo que se te da tu santa voluntad?

¿Por qué no ir sensibilizando a la población sobre este brutal gasolinazo? Digo, porque dudo que les haya caído de sorpresa la reacción de la gente. No creo que haya habido ni un ciudadano, común y corriente, que mientras comía sus uvas pidiera “que aumente el precio de la gasolina”. Además ¿qué clase de líder se esconde casi cuatro días antes de enfrentar a la furia de su pueblo? El mensaje debió de haber venido desde el primero de enero, aunque nadie lo pelara por andar crudos. Pero no, preferiste guardar silencio hasta que ya era imposible seguir escondido. ¿Acaso no pensaste el mensaje que eso transmitía? Y del nombramiento del honesto Videgaray, mejor ni hablamos ¿sabes lo que sentimos? Nos sentimos, engañados, burlados ¿no decías que con la Reforma Energética íbamos a tener luz y gasolina baratas? Quizás lo que omitiste explicar es que iban a estar más baratas que las del mes siguiente. También nos sentimos ignorados, y no sólo por ti, sino por toda la clase política que nos desgobierna.

Nos pides que comprendamos que era una medida necesaria, que aguantemos vara ¿No se te encogió el estómago al pedirnos eso?  Cómo le puedes pedir a una madre que racionalice los pocos alimentos que ahora le alcanzarán por el aumento de precios que se vienen (y no intentes negarlo, sería un insulto más) mientras que los diputados se autorizan grandes bonos navideños y partidas de vales de gasolina, no vaya a ser que a los angelitos no les alcance para el shopping navideño. Con qué cara le puedes pedir al micro y pequeño empresario que merme sus ganancias, si nunca has tenido la intención de mermar las de tantos  gobernadores que han saqueado sus estados, y que en lugar de confiscarles sus bienes y aprehenderlos, los escondes bajo tu manto protector, cual Virgen María.
Si tú nos pides sacrificio que el gobierno ponga el ejemplo. Como te dije, podríamos confiscar las cuentas bancarias y todos los bienes de todos los funcionarios corruptos, desde el sexenio de Echeverría hasta la fecha. Con eso bastaría para seguir subsidiando la gasolina, aumentándola mes a mes, para que el impacto sea menor. También estaría bien eliminar tanto diputado y senador, eso nos traería mucho mayor ahorro, y podríamos finalizar con la eliminación de tanto partido político y sus respectivos apoyos.


Pero, claro, de lo que se trata es que el pueblo es el que haga los sacrificios mientras los políticos continúan sirviéndose con la cuchara grande. De verdad Enrique, piensa bien las cosas. Si te decidieras a entregar a los Duarte, a los Moreira y exgobernadores similares, podrías salvar tu sexenio. No te garantizo que la gente te quiera, ni siquiera que recuerde tus logros, pero al menos no tendrás que irte por la puerta de atrás, siendo recordado como el presidente más cínico, corrupto y despilfarrador de los últimos años. Ahí tú sabes.

martes, 3 de enero de 2017

El gasolinazo

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Empieza el 2017, y con él una pesadilla que tiene dos caras: El aumento en el precio de la gasolina, mejor conocido como “el gasolinazo”.

La primer cara es la que nos toca a nosotros, los ciudadanos. Es lógico que un aumento a la gasolina, y sobretodo uno tan fuerte, va a traer un alza generalizada de los costos de diversos productos, así que la excusa de que este aumento afectará a los que más dinero tienen, es una falacia.

La otra cara es para el gobierno, en específico para Peña Nieto. Si bien se sabe que no es el chico popular de la cuadra, pasar a ser el más odiado del mundo, no es cosa fácil. Marchas, manifestaciones, insultos, todo ese enojo que el pueblo ha ido guardando, y por ello se torna más peligroso, va contra la figura presidencial. El secretario de Hacienda, José Antonio Meade, quizás en un gesto solidario, y para que no se las lleve todas su patrón, hizo una declaración por demás idiota, minimizando el asunto…lástima, y tan bien que ibas.

Algunas de las medidas de protesta van de lo absurdo a lo ridículo. “No hay que cargar gasolina del 1 al 3 de enero” Con sólo escuchar esa propuesta a los miembros del gabinete se les espantó la leche. De verdad, una medida que ni Voldemort ser atrevería a ejecutar. “Vamos a cerrar las carreteras”. De acuerdo, esta sí es un poco más preocupante, pero ¿der verdad? ¿Y quiénes son los más afectados? Los automovilistas varados, que verán cómo se consume su combustible, y que tendrán que cargar el tanque a un precio más alto. Digo, con amigos así para qué quieren enemigos. Si  de verdad querían golpear al gobierno, y no sólo jugar al anarquista, podrían haber abierto las casetas, dejando el libre tránsito de los coches, ¡eso sí que le pegaría al gobierno!, además de que no fastidiarían al prójimo.

Después de haber leído distintas opiniones de expertos financieros, puedo entender que esta alza era necesaria por múltiples motivos, y que sí, en efecto, el dinero del subsidio a la gasolina se puede destinar para otros proyectos sociales más importantes, claro, si pudiéramos confiar en que no se lo van a robar. El punto es que, una vez más, queda de manifiesto la torpeza política de Peña y sus asesores. ¿Por qué liberar los precios, así sin más, sin que exista antes una explicación masiva y usando palitos y bolitas para que a todos nos quede claro?


¡Ay, Peña! Ves que la niña es facilita y todavía le pones reggaetón. 

De vuelta

Después de que en noviembre participé en el NaNoWriMo (para aquél de mis cinco lectores que aún ignore lo que es, les platico. Es un reto de escribir una novela de al menos 50,000 palabras durante un mes), y reto que cumplí, me tomó varios días de diciembre terminar mi novela, y bueno, la ardilla se había cansado de tanto pensar, y las fiestas navideñas, y...cualquier otra excusa que gusten, el chiste es que había dejado un poco, o un mucho, abandonado este espacio, pero estoy de vuelta.

Y estoy de vuelta después de ir a pasar las Navidades (como decían las tías viejitas de provincia) a Guadalajara. Tenía ya algunos años que no me subía a un avión y la experiencia fue contundente. Ya en el aeropuerto, 23 de diciembre, todo era un caos, que aunado al tráfico decembrino vacacional, se le juntó un banco de niebla que retrasó los vuelos. La coordinación logística del aeropuerto, hagan de cuenta como la de las tablas gimnásticas de 5o. A, No aparecían los vuelos, te decían que en tal sala, y luego la cambiaban, por qué no, a otra totalmente al sitio opuesto de donde estaba la primer salida. Ignoro si los encargados del aeropuerto fueron sobornados por la mamá de Kevin, el de mi pobre angelito, para, ahora sí, perderlo deliveradamente.

Una vez abordando vino, como diría Enrique Iglesias, una experiencia religiosa. Yo creo que lo vivido por John McClane (Bruce Willis) en duro de matar II no es nada comparado con estar una hora dentro del avión, esperando a que nos autorizaran despegar, con una computadora sin batería y sin un libro que poder leer (ni ler). Afortunadamente se me ocurrió escribir estas líneas en la parte de atrás de mi pase de abordar.

Para los que aún nos tocó la experiencia de volar con las aerolíneas de antaño, recordamos con nostalgia aquellos tiempos en que las azafatas, a toda velocidad si era un vuelo corto, repartían las charolitas con la comida. En vuelos largos, antes ya te habían ofrecido refresco y un snack.

Hoy, gracias a los recortes por la estúpida bguerra de precios, ya no te ofrecen nada de eso. Un mísero vaso de agua, y eso porque íbamos a esperar una hora. ¡Maldito banco de niebla, maldita guerra de precios, maldito Volaris y maldita batería HP (es la marca, aunque también lo que pensaron).

Una vez que el letrero de "abrocharse el cinturón" se apagó, las diligentes azafatas pasaron los carritos, pero ahora vendiendo la mercancía. Y no critico que si te están ofreciendo un precio bajo tengan que absorver los costos de la comida, después de todo, entre calidad y precio, sólo puedes elegir una, pero deberían dar la oportunidad de elegir a la hora de comprar los boletos.